¿Sabías que la felicidad de tus colaboradores aumenta los ingresos para tu empresa?

Lo que debes saber, es que los trabajadores insatisfechos pueden costarle recursos a tu empresa. Incluso podríamos calcular cuál es el costo real de este efecto. Podrías preguntarte: ¿Cuántos colaboradores se han ido este año de tu empresa? ¿Cuánto tiempo (y dinero) te ha costado encontrar otra persona que realice su actividad? ¿Y cuánto tiempo les costará a ellas aprender todo lo necesario para desempeñar su función correctamente? ¿Cuántos colaboradores tienes que están mirando el reloj para salir directo a sus casas?

 

Invertir en la felicidad del colaborador es invertir en relaciones públicas

Todas las empresas están preocupadas en aumentar sus redes. Un trabajador feliz y motivado no dudará en recomendar los productos que ofrece su empresa si alguien de su círculo de amigos y familiares tuviese alguna necesidad. El boca a boca y las recomendaciones pueden ser beneficiosas para la reputación de tu empresa. Las oportunidades de venta generadas a través contactos multiplican las posibilidades de compra en un futuro cliente.

 

 

Invertir en la felicidad del colaborador es invertir en nuevos talentos

Un trabajador feliz y motivado también atrae más talento de su alrededor. Si el colaborador está contento con las condiciones de trabajo y el clima laboral, contará a sus contactos las ventajas de trabajar para tu compañía.

Con esto conseguimos un doble compromiso de ambos trabajadores: por un lado, el colaborador que referencia a un contacto no recomendará a nadie que pueda dejarlo mal de cara a la empresa y, por otro, del colaborador que llega desea agradar a la empresa y demostrar que vale para el puesto.

 

Invertir en la felicidad del colaborador es invertir en innovación

Nos referimos a innovar como “la capacidad de detección de necesidades y oportunidades y la capacidad de responder a éstas de forma rápida.” 

Estar felices nos hace más propensos a enfrentarnos a los retos del día a día con buen humor y creatividad, de lo contrario, si un colaborador tiene una buena idea, pero no está a gusto en el trabajo, no la compartirá con la empresa al sentirse desconfiado. 

Es importante generar ambientes de trabajo que se basen en la confianza, cooperación y trabajo en equipo

 

Invertir en la felicidad del colaborador es invertir en agilidad y productividad

Por último, pero no por ello menos importante, la felicidad también tiene un impacto directo con nuestra forma de trabajar. Un trabajador motivado trabaja más a gusto y, por tanto, aprovecha mejor el tiempo que está en el trabajo: se distrae menos, tiende a ausentarse menos de su puesto o a solicitar licencias médicas con menos frecuencia

 

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